
puerto, si no empezamos a entender que la unidad de cambio es la
escuela y que los maestros somos algo así como jugadores en un
equipo escolar. Yo siempre comparo, en una metáfora poco feliz pero
muy elocuente, a los maestros con un equipo de fútbol. Digo "miren,
ustedes pueden tener un equipo con 11 individualidades y no ganan
un partido. Si de esas individualidades no se arma un equipo, no hay
articulación, coordinación y trabajo en conjunto, no llegás a ningún
lado" y en la escuela la metáfora sería "los chicos no aprenden todo
lo que deberían aprender".
Y creo que en este sentido hay que pasar de la culpa a la respon
sabilidad. Por ejemplo, una directora va a hablar con la maestra de
quinto grado y le dice a la maestra: "mirá, a mí me gustaría que profun
dizaras un poco más este tema de fracciones porque yo veo que están
un poco flojos". Respuesta inmediata, automática de la de quinto: "¿vos
viste cómo me los dejó la de cuarto? Así como me los dejó la de cuarto
¿qué puedo hacer?". Entonces si la directora va a la de cuarto, la de
cuarto le va a decir que es la de tercero, la culpable de todo termina
siendo la abuela del pobre chico.
Entonces ¿cuál es el tema acá? El tema
es cómo pasamos a un sistema donde to
dos seamos responsables. Para eso hay que
pasar a la responsabilidad. Esto es, las
maestras, la de quinto con la de cuarto y la
de sexto se tienen que reunir y la de quinto
le tiene que decir a la de cuarto "mirá, yo
para que los chicos entren bien a quinto,
necesito que vos les enseñes a, b, c, d". La
de cuarto le dice "bueno, mirá, la verdad
que a, b, c, d no voy a poder pero te garan
tizo a, b, c y te dejo d a vos". Entonces cuan
do lleguen a quinto, la de quinto va a che
quear que la de cuarto haya enseñado y si
responsabilidad", señaló Gvirtz no, van a trabajar juntas para que el chico
termine la escolaridad sabiendo todo lo que
tiene que saber. Y a su vez, la de sexto le va a decir a la de quinto...
Esto es trabajo en equipo. Para eso la escuela tiene que tener un
sentido, tiene que tener una meta, tiene que tener una ¡dea, tiene
que tener un ideal, una misión y una visión hacia dónde queremos ir.
En una escuela parroquial de una población de alto riesgo social,
cuando nosotros recién empezamos con un proyecto de mejora yo le
pregunté a un cura párroco a cargo de la escuela "bueno, pero ¿qué
esperás vos de tus alumnos?". Y en palabras sencillas él me dijo algo
fantástico, él me dijo: "Lo que quiero es que los chicos terminen la
secundaria y puedan ir a la universidad y que nos les vaya mal.
Quiero que sepan lo suficiente como para poder ir a la universidad y
que, si eligen ir, no les vaya mal". Él sabía qué quería.
'...ha y q u e p a s a r d e la cu lp a a la
tttófoyod- 'PtcOzyóytCoá,. Año IV, N° 8, octubre 2006. Pág. 100-113
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